Luego de un año de tanto movimiento como el 2020, corresponde analizar lo que puede suceder durante los próximos meses en materia de tendencias de banca y fintech en Argentina, aún con la pandemia a cuestas. Veámoslo en esta nota.

La innovación llega a los modelos de atención 

Para Daniel Marconi, Director comercial en el mercado Financiero en Practia Global, los bancos tienen que repensar su modelo de atención. Desde cómo serán las sucursales o los puntos de atención hasta qué queda en el canal digital y que no puede dejar el físico. “Los bancos se convertirán en el lugar para resolver asesoramientos complejos o intercambiar grandes sumas de dinero”, añade el especialista

Relacionado a esto, los bancos tendrán que pensar en su adaptación al costo. No solo en cómo se combinan los distintos canales sino también en cómo se reducen o optimizan los gastos. Por ejemplo, la primera tendencia para los próximos años es la hiperautomatización, de la mano de la transformación digital, que el Covid ha acelerado: “Todo lo que es aprender el comportamiento del cliente, predecirlo y optimizar los procesos para adecuarlos a las nuevas necesidades es donde tiene el principal foco el banco, más allá del negocio tradicional de hacer rendir el dinero”, explica Marconi.

Mejores productos e integración

Valeria Rodríguez, directora de Lyra Argentina, proveedora de productos de servicios financieros que desembarcó hace poco en Argentina, opina algo similar. La ejecutiva cree que en 2021 se verán mejoras en los productos de los bancos y cuál es el nicho al que quieren apuntar. “Las fintech seguirán apuntando a la desatención de los bancos y la inclusión financiera, un ítem en el que Argentina tiene mucho potencial”, añade.

El desafío, en palabras de Marconi, será de ahora en más cómo los bancos se integran al ecosistema Fintech. Hay que tener en cuenta que estos tienen una arquitectura “pesada”, tanto desde lo normativo como de los grandes volúmenes de información que manejan.

“Las fintech tienen estructuras más ágiles, aún más en la nube, con menos volúmenes de información. Por otro lado, pueden innovar constantemente, generar nuevos productos, escuchar rápidamente las necesidades del cliente y adaptarlas a un producto bancario. Para los bancos esto es complejo porque sus productos son normativos, el Central los habilita a hacer ciertos productos y se tienen que mover en ese marco de negocio”, añade .

De competidores a aliados 

Cabe destacar, a modo de cierre, que algo cambió en 2019 pero, más que nada, en 2020: los bancos y las fintech dejaron de mirarse como competidores y comenzaron a verse como mundos complementarios. Los bancos se dieron cuenta que no iban a generar con la misma flexibilidad o velocidad las soluciones que generan las fintech, y las fintech tampoco tienen todos los productos que tiene un banco.

Una de las diferencias más importantes es que la fintech se enfoca en dos productos mientras que el banco tiene una apertura de productos mayor. Por esto, otra de las tendencias -la segunda- para 2021 será la apificación. Esto apunta a un modelo de negocio y también tecnológico que se basa en una interfaz que permite que un módulo de un software se comunique o interactúe con otro para que estas distintas entidades puedan conectarse de forma más natural.

“Hoy a los clientes simplemente les importa que las entidades financieras tengan la capacidad de innovar. A la par, deben entender sus necesidades para adaptarse a las demandas de forma permanente”, analiza Hernán Carboni, director de Relaciones Institucionales del BBVA.

“Hay un gran desafío: tenemos que discutir cómo hacemos el cambio cultural abandonando el legado del pasado, pero construyendo sobre los valores de marca y sobre los vínculos valiosos creados con los clientes. En este sentido, las fintech de hoy serán las que tendrán que adaptarse mañana cuando aparezca la siguiente ola de innovación“, finaliza Carboni.

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