Preparando el negocio para las nuevas generaciones

Los jóvenes nacidos en la era digital tienen cada vez mayor representatividad en el mercado, como consumidores y como empleados. ¿Cómo deben reinventarse las empresas para adaptarse a sus necesidades?

 

La generación Z, es decir, aquellos que nacieron aproximadamente entre 1997 y 2012 (la precisión varía según las fuentes) y que fueron criados al calor de la vida digital, las redes sociales y los dispositivos móviles, dejaron de ser meros espectadores del mercado para convertirse en los grandes protagonistas.

Según un dato de Bloomberg, ya en 2021 disponían de US$360.000 millones para gastar, cifra que continúa en constante ascenso. Sin embargo, no se trata de un público fácil.

Por lo pronto, se caracterizan por estar muy informados, utilizar múltiples fuentes y cruzar datos antes de tomar una decisión de compra. Al mismo tiempo, son sumamente pragmáticos: no temen cambiar de marca ante una mala experiencia, un mejor precio o una propuesta más atractiva.

Por si todo esto fuera poco, apuestan a compartir valores con las empresas a las que les consumen: aspectos como la sostenibilidad, el comercio justo y el apoyo a las comunidades circundantes son claves para ellos. Pueden abandonar una marca sólo porque no están de acuerdo con sus políticas de inclusión y diversidad o porque mantuvo silencio ante un conflicto bélico o un determinado reclamo social de una minoría.

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Pongan todos los canales

 

Si los consumidores del futuro ya están en el mercado, entonces sería un error continuar con las prácticas del pasado. Apostar a la innovación, las tecnologías de punta, las estrategias centradas en las personas y la sostenibilidad resulta clave para cautivar a las nuevas generaciones de clientes.

En el centro de toda esta transformación están los datos. Las empresas data driven están mejor preparadas para afrontar el desafío de seducir a la nueva camada de compradores.

Es que los datos nos permiten crear estrategias omnicanal verdaderamente integradas para entregar la flexibilidad que estos compradores requieren, con una experiencia coherente, rica y personalizada.

Se trata de un punto de máxima importancia: según el portal especializado en datos del mercado Statista, la disparidad de los canales elegidos por estos consumidores es amplia. Un 44% inicia en la tienda online, un 40% en los motores de búsqueda y, contrariamente a lo que se podría suponer, un 35% lo hace en tiendas físicas.

El concepto de phygital, que propone una fluidez entre ambos mundos, no puede soslayarse. El efecto guau debe producirse tanto en el plano virtual como en el real, apelando a las realidades virtual y aumentada, a los gemelos digitales, a los dispositivos en las tiendas con información personalizada y a las herramientas de autoservicio y checkout automático, entre muchas otras alternativas.

También Statista, en otro informe realizado en Estados Unidos y Reino Unido, detectó que los miembros de la GenZ son, hasta el momento, los más propensos a utilizar el social commerce, es decir, las compras realizadas directamente en redes sociales: un 50% de los consultados mencionó haberlo experimentado al menos una vez.

Una cuestión de personalidad

 

Los datos juegan muchos otros roles. La inteligencia artificial (IA) está revolucionando la forma en que compramos, trabajamos y vivimos. En el caso de la generación Z, se trata de una herramienta clave para brindar productos y servicios híper personalizados. Sentirse únicos es otra necesidad de este segmento de la población.

Desde el punto de vista de la sostenibilidad, una estrategia data driven habilita métricas y soluciones que permiten impulsar los planes de cuidado medioambiental, apoyo a comunidades vulnerables o programas de diversidad e inclusión.

El planeamiento de recorridos óptimos para entregar mercaderías reduce el consumo de combustible, la predicción de demanda permite elaborar sólo los productos que se van a consumir y evita el uso de energía inútil por parte de las maquinarias, el cálculo de materias primas con alta precisión habilita una fabricación sin desperdicios…

Así, mientras la automatización inteligente genera eficiencia en el uso de los recursos, blockchain aporta transparencia y trazabilidad en todos los rincones del negocio.

Cualquier lista quedaría incompleta: los caminos por los que los datos se convierten en la principal fortaleza para “ganarse” a la generación Z son incontables. El acompañamiento de un socio tecnológico experimentado resulta fundamental para encontrar los casos de uso adecuados y ponerlos a generar valor para la organización cuanto antes.


La nueva fuerza laboral

Así como los consumidores tienden a ser de la generación Z, lo mismo ocurre con la fuerza laboral: la Universidad John Hopkins espera que el 30% de los trabajadores en 2030 pertenezcan a este grupo.

De nuevo, las políticas de captación y retención deben estar alineadas con los valores de estos jóvenes que, claramente, saben lo que quieren: un informe de Gartner encontró que el 37% de los candidatos de la generación X tiene muy en claro en qué condiciones aceptaría (o no) una oferta laboral.

Y eso no es lo más complicado: la retención es el punto álgido, en especial considerando el análisis realizado por la herramienta de IA Cangrade, que detectó que el 66% de los miembros de la generación Z se consideran infelices en su trabajo (el doble que los millenials, la generación anterior) y 17% piensan activamente en renunciar.

De nuevo, los datos y la transformación digital son los aliados clave para lidiar con esta situación. Porque son los que permiten entregar dos variables clave que la generación Z busca: autonomía y desarrollo de carrera.

Los modelos de trabajo híbridos continúan imponiéndose y se consolidan como una opción para que estos jóvenes encuentren el equilibrio que necesitan. Las empresas que demuestren mayores niveles de flexibilidad, que utilicen herramientas más modernas, innovadoras y colaborativas (este último es otro ítem fundamental) y que puedan adaptarse a diferentes requisitos de horarios y modalidades de trabajo serán las ganadoras.

Las políticas de citizen developer, que permite a los usuarios de negocios crear sus propias aplicaciones sin pasar por el área de IT, y la democratización del conocimiento a través de herramientas de IA generativa también están muy bien vistas.

Desde el punto de vista del desarrollo de carrera, destaca el uso de canales digitales para generar planes de capacitación personalizados, orientados a roles específicos y con conceptos de aprendizaje social (es decir, con apoyo interno de compañeros).


Y esto es sólo el comienzo


No se trata de adaptar las empresas a las necesidades de la generación Z, sino de cambiar hacia un mindset ágil, adaptativo y digital, con una mirada data driven y people centric,
para generar resiliencia y estar preparados para esta revolución y también para la que puedan presentarse en el futuro.

Para muestra, basta un botón: un informe de una importante desarrolladora de software detectó que para 2025, el principal grupo demográfico del mundo será la generación Alpha, nacidos a partir de 2013, con unas 2.000 millones de personas.

Es decir, aquellas empresas que no logren transformarse en negocios adaptables, en apenas dos años, estarán discutiendo de nuevo cómo hacer para seducir a este nuevo grupo emergente de consumidores y trabajadores.

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