A esta altura, no debe quedar ninguna persona en ningún ámbito empresario que no haya escuchado hablar de la IA generativa, experimentado con ella o incluso y, por supuesto, analizado su implementación.
Es que las promesas alrededor de esta tecnología están a la altura de su potencial: llevar la productividad de los empleados a niveles sin precedentes, reducir costos a través de la automatización inteligente y hasta contar con colaboración para generar nuevas oportunidades de crecimiento.
IDC asegura que el crecimiento en la inversión en esta tecnología crecerá nada menos que al ritmo de un 73,3% anual hasta 2027, cuando se invertirán en ella unos US$143.000 millones en todo el mundo.
Por su parte, una gran consultora especializada en este tema estima que para 2026, más del 80% de las empresas habrán utilizado API y modelos de IA generativas o habrán desplegado aplicaciones habilitadas para esta tecnología en entornos de producción. Un punto de comparación: en 2023 ese número fue inferior al 5%.
Pero, tal como ocurre con cada disrupción, su uso a nivel organizacional despierta algunos riesgos. En especial, alrededor de la idea de “democratización de la IA generativa”.
Para conocer más a fondo las oportunidades y los desafíos alrededor de este concepto, te recomendamos seguir leyendo este artículo. Y, como siempre, nuestros expertos esperan tu contacto para ayudarte a comprender a fondo las implicancias de este nuevo escenario, haciendo click aquí.
Sin límites en el acceso
Una de las características salientes de la IA generativa es que su uso no requiere habilidades duras ni conocimientos específicos. Por eso, se considera que se trata de una pieza clave para democratizar el acceso a los datos.
De alguna manera, es una suerte de extensión (y facilitación) del modelo de citizen developer, es decir, de la posibilidad de que los usuarios de negocio creen sus propias soluciones digitales a partir de herramientas que requieren bajo o nulo conocimiento de programación (low code / no code). Una tendencia no menor en las empresas que viene creciendo a un ritmo por encima del 17% anual, según IDC.
Por supuesto, las cosas nunca son de color de rosa. En la vereda de enfrente del concepto de «democratización de la IA generativa” se ubican los riesgos. Y no son menores.
Este acceso de los usuarios al desarrollo de soluciones alrededor de la IA generativa podría llevar a la pérdida de datos confidenciales, a un mayor volumen de alucinaciones, a la vulneración de derechos de autor como consecuencia del desconocimiento o a que el modelo produzca consecuencias no deseadas. Por ejemplo, apenas algunos de los potenciales problemas.
En este rincón… ¡El área de IT!
Lejos de “pasar por encima” del área de IT, esta tendencia debería alertar a los líderes de ese sector para que diseñen estrategias específicas que les permita combinar la agilidad y la flexibilidad de que los usuarios de negocios puedan acceder a los datos que necesitan en el momento exacto y, de la misma manera, logren hacerlo sin poner en riesgo esos mismos datos en particular ni a la organización en su conjunto.
Para eso, deberán trabajar en conjunto con los líderes empresariales, que deben comprender a fondo quién utilizará las herramientas de modelado y desarrollo de IA para establecer estándares de IA seguros y responsables.
La misma consultora antes mencionada recomienda, como primer paso, que el área de IT se ocupe de crear una matriz de casos de uso de GenAI, ordenadas por prioridad en función de las necesidades del negocio, donde se indique un plazo para la prueba, el despliegue y la producción de cada uno de ellos. De la misma manera, se evita poner el foco en iniciativas que no son relevantes para el negocio.
Cuantificar el valor de negocios
En la misma línea, un segundo paso consiste en cuantificar el valor de negocios de cada uno de los proyectos, con métricas objetivas establecidas desde el momento de diseño.
En un plano proactivo, nada mejor que capacitar a los empleados para que puedan utilizar las herramientas de GenAI de forma segura y con confianza y, al mismo tiempo, para que logren explotar el potencial de esta tecnología para mejorar su bienestar laboral y simplificar sus tareas cotidianas.
Entre otras cosas, se deben compartir datos de calidad que hayan sido previamente evaluados y crear una cultura del dato a nivel organizacional. Sólo así los usuarios no tecnológicos estarán en condiciones de comprender el alcance y las implicancias de IA, desarrollar los casos de uso correctos y capitalizarlos en beneficio del negocio.
Un punto clave: como la IA generativa impacta de lleno en las personas, es esencial tener una estrategia de change management, para ahuyentar temores infundados y disminuir las resistencias.
Todo es mejor con gobernanza
Más allá de todo lo anterior, en la gobernanza está la clave: es lo que permite una democratización responsable, garantiza que todas las iniciativas individuales estén alineadas con los objetivos del negocio, asegura la precisión y la autenticidad del contenido y mantiene bajo control estricto que los modelos de IA generativa no arrojen consecuencias imprevistas.
En simultáneo, permite obtener métricas para llevar adelante procesos de mejora continua.
La consultora de análisis de mercado Everest Group recomienda en este sentido los modelos de gobernanza descentralizados.
Esto incluye, en primera instancia, la democratización de datos (es decir, que los usuarios en toda la organización puedan familiarizarse con las estructuras de datos, analizarlos e interpretarlos).
También abarca las iniciativas de alfabetización de datos e IA ya mencionadas y el uso de herramientas de autoservicio low code-no code con algoritmos preentrenados y guías paso a paso para que los usuarios puedan construir, entrenar y publicar modelos de IA sin vulnerar las políticas organizacionales.
Los beneficios de la democratización
La democratización de la IA generativa trae aparejados numerosos beneficios.
El primero, que más colaboradores tienen acceso a las capacidades de la IA, lo que reduce la barrera para su uso. Esto tiene sus propias consecuencias positivas: procesos de desarrollo más rápidos (el área de IT deja de comportarse como un cuello de botella en la creación de soluciones y se ocupa principalmente de la gobernanza y la supervisión) y con menores costos.
En resumen: el acceso a la información y a las habilidades quedaría a distancia de una pregunta en lenguaje natural y las automatizaciones, al alcance de apenas unos pocos clics.
Una ventaja colateral: ayuda a reducir la escasez de talento IT, que, aunque se redujo de manera significativa en el último año, para el 54% de las organizaciones continúa siendo en este 2023 un obstáculo para la transformación, según el portal especializado en datos de mercado Statista.
Y lo más importante: la innovación dentro de la organización podría no tener límites.
La democratización de la IA generativa es inevitable. Esperamos tu contacto para acompañarte a transitar esta transformación con éxito: click aquí.
