Todos lo piden. Los clientes tienden a optar por empresas que son cuidadosas con el medio ambiente y con las comunidades. De hecho, la última edición del #CCSIndex, que mide el consumo responsable, detectó que el 57% de las personas considera importante comprar en organizaciones con estas características.

Pero no sólo eso. El talento busca trabajar en organizaciones con las que comparten valores. Y hasta los inversores eligen empresas empáticas con su entorno a la hora de decidir dónde colocan su dinero. Todo, sin contar las regulaciones en este ámbito, cada vez más exigentes.

Tal vez por todo esto las tecnologías sostenibles figuren como una de las diez principales tendencias identificadas por Gartner para el año próximo. De hecho, la consultora afirma que poco después, en 2027, el 25% de los CIO tendrá sus compensaciones de alguna manera vinculadas al impacto “verde” que logren generar.

Lo corrobora IDC en sus predicciones para 2024: las tecnologías digitales serán utilizadas para alcanzar los objetivos de sostenibilidad. ¿De qué manera puede tu organización mejorar su impacto social y ambiental gracias a la innovación? Te invitamos a seguir leyendo esta nota. Y, ante cualquier duda, tenemos un equipo de expertos listos para ayudarte: click aquí.

Con impacto directo

 

¿Qué son estas “tecnologías verdes”? Gartner nos acerca esta definición: “Un marco de soluciones digitales que habilitan resultados vinculados a ESG (siglas en inglés por acciones ambientales, sociales y de gobernanza corporativa) para dar soporte en el largo plazo al balance ecológico y al cuidado de los derechos humanos”.

El rol de las nuevas tecnologías en la estrategia sostenible es clave, tanto en las iniciativas directas, donde la propia solución de IT puede marcar una diferencia, como en proyectos indirectos, donde la herramienta tecnológica se ocupa de medir, identificar patrones o anticipar escenarios.

La nube entra en la primera de las categorías: una de las principales consultoras del mercado estimó que el uso de cloud puede ayudar a reducir el consumo de energía de los centros de datos en un 65% y la huella de carbono nada menos que en un 84%.

Un ahorro considerable, en especial si se tiene en cuenta que según la International Energy Agency (IEA), los centros de datos consumen alrededor del 1.3% del total de la demanda de energía en el mundo.

También la automatización impacta de manera directa en la estrategia sostenible: genera eficiencias, reduce el uso de papel y optimiza el tiempo de trabajo de los colaboradores, entre otros beneficios.

Una mirada inteligente

 

Como en tantos otros órdenes, la verdadera revolución en materia sostenible viene dada por la inteligencia artificial: el poder de esta tecnología se aplica prácticamente en todos los niveles de una estrategia sostenible.

Por un lado, porque habilita el mantenimiento predictivo de equipos y maquinarias, lo que reduce el tiempo de energía y minimiza el riesgo de derrames de líquidos peligrosos. Pero también porque permite trazar rutas óptimas de entrega (minimizando el uso de combustible), planificar la producción para minimizar los deshechos o desplegar estrategias para optimizar el uso de recursos.

Incluso, es una aliada clave para supervisar y analizar los datos de emisiones, identificar áreas de oportunidad para establecer mejoras y disminuir la huella de carbono.

Luego, industria por industria aparecen nuevos casos de uso: desde un uso apropiado de los fertilizantes en el agro hasta la predicción de desastres naturales para las organizaciones de sector público, pasando por la capacidad de las empresas de alimentos de evitar los desperdicios. La lista es interminable.

Juntos es mejor

 

La sostenibilidad no es un juego individual: cada vez más, las empresas harán un seguimiento sobre las prácticas sostenible de toda su cadena de suministro. En esta línea, de nuevo la IA tiene un rol importante para el análisis y la supervisión.

Combinada con blockchain, además, permite promover el comercio justo, llevar adelante la trazabilidad de los productos de extremo a extremo, evitar prácticas laborales ajenas a los derechos humanos (como el trabajo esclavo o el trabajo infantil) o estimular el reciclado de partes o piezas. De nuevo, las oportunidades son tantas como la creatividad de las organizaciones lo permitan.

Otro campo que se vincula con el de la sostenibilidad es el de los gemelos digitales: la creación de copias virtuales de procesos o de fábricas completas permite experimentar sin riesgos y aplicar las innovaciones solamente cuando ya fue probado que funcionan.

Ya que hablamos de mundos virtuales, la operación remota, a través de realidad virtual y aumentada, permite realizar tareas altamente riesgosas sin necesidad de presencia humana, lo que disminuye a cero los accidentes laborales en instalaciones como minas o campos petroleros.

Hacia la era de la madurez

 

El 64% de los directores generales indican que la sostenibilidad es una oportunidad de crecimiento, según Gartner. Y ya queda claro que la tecnología es el habilitador esencial para que esto sea posible.

Por lo tanto, el CIO debe trabajar muy cerca del resto de la junta directiva para promover las tecnologías clave que podrían ayudar a elevar la empresa a un nuevo nivel en términos sostenibles y, al mismo tiempo, debe elegir los socios tecnológicos adecuados que lo ayuden a identificarlas.

El camino a recorrer es todavía intenso: la consultora de primer nivel mencionada al principio de este artículo estima que sólo el 49% de los CIO forman parte de los equipos de liderazgo que establece objetivos de sostenibilidad y que apenas un 7% de las empresas lograron integrar sus estrategias tecnológicas con las estrategias sostenibles.

A diferencia de lo que ocurre con algunas frutas, en el mundo empresario cuanto más verde está una organización en el uso de las nuevas tecnologías, más madura se vuelve.

¿Te interesa que te asesoremos y te acompañemos en tu camino hacia las tecnologías sostenibles? Esperamos tu contacto: click aquí.