Cada vez que se acerca el final del año, las principales consultoras del mercado de IT lanzan sus predicciones para los doce meses siguientes. Al poco tiempo, esos documentos caen en el olvido, generalmente como consecuencia de la propia dinámica de un mercado que se mueve a toda velocidad.

Una década es, en términos de innovación tecnológica y más considerando la aceleración que se produjo en los últimos años, una verdadera eternidad.

Resulta interesante, desde la perspectiva actual, observar qué predecía Gartner en su informe sobre cuáles serían las tecnologías principales para 2014, cuáles se consolidaron, cuáles se quedaron en el camino y cuáles continúan evolucionando. También vale la comparación: ¿Cuáles son los temas que se imponen hoy en la agenda?

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La movilidad se abre paso

 

Para 2013 se esperaba que los teléfonos móviles superarán a las PC como dispositivo de acceso a la web más común. También, que se multiplicarían las aplicaciones móviles, que éstas deberían habilitar las funciones por tacto y que estaba a punto de iniciar la era de la consumerización: usuarios corporativos utilizando sus dispositivos personales para cumplir con sus tareas profesionales.

El fenómeno se hizo visible: según el World Economic Forum, el punto de quiebre se dio dos años después. En 2015 ya hubo más teléfonos móviles que habitantes en el planeta. La curva sigue a favor de los primeros: hoy son 8.590 millones de dispositivos contra 7.950 millones de personas.

Los primeros nubarrones

 

Así como la movilidad daba sus primeros pasos, también lo hacía la nube híbrida. Gartner afirma en 2014, con una claridad asombrosa, que “las empresas deben diseñar servicios de nube privada con un futuro híbrido en mente y asegurarse de que la futura integración e interoperabilidad sea posible”.

Hoy destaca como tendencia un vuelco hacia nubes específicas de industria: el informe de 2024 asegura que, dentro de apenas tres años, el 70% de las empresas las utilizarán para acelerar sus negocios. En 2023, tan solo un 15% las eligió.

Más allá de este detalle, sorprende la precisión de la predicción emanada hace diez años: el 2023 State of The Cloud Report, de Flexera, destaca que el 76% de las empresas eligió un modelo híbrido.

Hace diez años, esta consultora también previó el salto del esquema cliente-servidor hacia uno de nube, el modelo de la infraestructura definida por software y hasta la prestación de servicios IT en el formato que hoy brindan los hyperscalers.

Con cambios en el camino

 

Como todo conjunto de predicciones vinculadas a la tecnología, hubo algunas que quedaron a medio camino, mutaron en otra cosa o, simplemente continúan aguardando su momentum. Por ejemplo, para 2014 se previó un incremento en el concepto de “internet de todo” (IoE) como una evolución del internet de las cosas (IoT).

¿La diferencia entre ambas nociones? Que IoT sólo se enfoca en los dispositivos conectados, mientras que IoE combina también los procesos, los datos y las personas. La realidad nos marca que IoT es un concepto consolidado, con ventas asociadas durante 2023 de US$805.000 millones y más de 15.000 millones de dispositivos conectados (ambos datos según Statista).

Ni siquiera la impresión 3D tuvo el crecimiento explosivo ni el impacto disruptivo que Gartner previó en 2014: el 200% de incremento de mercado estimado para 2015 no se produjo y este año saltó de US$5.700 millones (2014) a US$6.900 millones, de acuerdo a Statista. El alza continúa siendo progresiva y para 2023 ya alcanzó los US$12.600 millones, según Fortune Business Insights.

Prevaleció la inteligencia

 

No se produjo el «auge de las máquinas inteligentes” que se había anunciado. Incluía muchas cosas que vemos hoy en día, como asistentes personales inteligentes y contextualmente conscientes, asesores inteligentes, sistemas industriales globales avanzados y vehículos autónomos, pero con una fuerte impronta de hardware (a pesar de que, como se mencionó, ya se preveía una era del “todo definido por software”).

A lo largo de la década, la inteligencia artificial (IA) hizo un camino de madurez que derivó en que hoy la misma consultora, en sus tendencias para 2024, dedique buena parte de estas diez tendencias a esta nueva tecnología: la democratización de la IA generativa, las estrategias AI TRiSM (gestión de la seguridad, el riesgo y la confianza de IA), el desarrollo de aplicaciones aumentado por el uso de IA y la emergencia de aplicaciones inteligentes.

De todos modos, nadie pudo prever, ni siquiera a principios de 2022, lo que ocurriría con la IA generativa en noviembre de ese mismo año.

La importancia de contar con una brújula

 

Es cierto, puede haber disrupciones inesperadas y, en simultáneo, expectativas infladas respecto de determinadas tecnologías que terminarán cayendo en el olvido o cierto ostracismo.

Pero más allá de los matices, este análisis retrospectivo nos permite descubrir cuán importante es contar con una brújula experimentada para, al menos, entender qué rumbo está tomando el mercado en cada momento, cuáles son los “plenos” por los que conviene apostar y cuáles las tendencias que merecen una mayor cautela.

Nadie puede ver el futuro. Mucho menos en un segmento como el de IT, que cambia a una velocidad exponencial.
Pero siempre es importante contar con una brújula (que tanto pueden ser estos informes de tendencias como el acompañamiento de un socio tecnológico) que, si bien no aportará certezas, nos permitirá ganar la tranquilidad de que no nos estamos desviando del camino correcto.

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