Protección de datos y desafíos legales en la adopción de IA
La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad transversal a todos los sectores. Sin embargo, junto con su expansión surgen nuevas preguntas: ¿cómo protegemos los datos que la alimentan? ¿Qué límites legales existen en su uso? ¿Y cómo garantizamos un marco ético que acompañe la innovación sin frenarla?
En el nuevo encuentro del Ciclo de Data & IA de Practia, una empresa Publicis Sapiens, Juan V. Echagüe, Director de I+D conversó con Marcelo O. García Sellart, abogado y agente de la propiedad industrial, sobre cómo abordar los riesgos legales de la inteligencia artificial, un tema que ya ocupa un lugar central en la agenda tecnológica y empresarial.
La regulación como habilitador
La adopción de IA en organizaciones exige comprender y anticipar los riesgos legales asociados: desde la privacidad de los datos hasta la responsabilidad por decisiones automatizadas. Las normativas, como la Ley de Protección de Datos Personales y las nuevas regulaciones europeas de IA, no buscan limitar la innovación, sino garantizar su uso responsable y transparente.
En este contexto, el gobierno de datos adquiere un papel central: establecer políticas claras sobre cómo se capturan, almacenan, procesan y comparten los datos dentro de una organización. No se trata solo de cumplir con una norma, sino de construir una cultura de responsabilidad digital donde cada decisión sobre los datos tenga trazabilidad y propósito. Un marco de gobernanza sólido permite a las empresas avanzar con IA de manera confiable, segura y auditable.
«Cumplir los requisitos legales es un punto de partida necesario, y no siempre evidente en IA, pero es un mínimo que hay que alcanzar”, expresó Juan de manera contundente.
El debate se centró en tres grandes áreas de impacto:
- Privacidad y consentimiento: La IA aprende de datos, pero esos datos deben gestionarse bajo estrictos criterios de protección y anonimización.
- Propiedad intelectual: Los modelos generativos abren preguntas sobre autoría y uso legítimo de contenidos creados por IA.
- Ética y sesgos algorítmicos: Más allá del cumplimiento, las organizaciones deben auditar sus modelos para evitar decisiones discriminatorias u opacas.
En un entorno donde la regulación avanza tan rápido como la tecnología, comprender los marcos legales no es una opción, sino parte esencial de la estrategia digital. Hoy la frontera entre lo técnico y lo jurídico se desdibuja. Los equipos legales y de tecnología tienen que trabajar juntos desde el diseño mismo del modelo.
“Todos buscamos un manejo ético que refleje nuestros valores como empresa. Por eso las compañías que puedan asegurarlo a través de gobierno de Inteligencia Artificial y el gobierno de Datos tendrán la ventaja competitiva como proveedores y partners confiables. La «IA responsable» es la única IA que nos interesa» destacó Echagüe.
El desafío es acompañar el paso del piloto a la producción garantizando cumplimiento, trazabilidad y responsabilidad, para que la adopción de IA sea sostenible en el tiempo.
La clave está en construir confianza: en los datos, en los modelos y en las decisiones que de ellos se derivan.
En Practia creemos que el verdadero valor de la IA surge cuando se combina innovación con responsabilidad, y la tecnología se pone al servicio de las personas y los negocios.
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