La historia de los Centros de Excelencia de Automatización es, en gran medida, la historia de la evolución de la propia transformación digital en las organizaciones. Durante la última década, los CoE surgieron como estructuras responsables de estandarizar tecnologías, desarrollar capacidades, garantizar la gobernanza y acelerar la adopción de la automatización a escala. Este modelo fue fundamental para consolidar iniciativas de RPA, BPM, Process Mining y automatización de procesos corporativos.
Sin embargo, el contexto tecnológico ha cambiado profundamente. La llegada de la inteligencia artificial generativa, los copilotos corporativos, los agentes autónomos y las plataformas de desarrollo asistidas por IA ha modificado la velocidad con la que pueden concebirse, desarrollarse e implementarse nuevas soluciones. El modelo tradicional de CoE comienza a encontrar limitaciones frente a este nuevo escenario.
La democratización tecnológica está reduciendo drásticamente las barreras de entrada para la innovación. Las herramientas low-code, las plataformas de automatización, los copilotos de desarrollo y los modelos de lenguaje permiten que las áreas de negocio participen directamente en la construcción de soluciones digitales. El conocimiento técnico deja de estar concentrado exclusivamente en el área de tecnología.
Es en este contexto donde surge el concepto de Agentic AI. A diferencia de las automatizaciones tradicionales, los agentes inteligentes poseen la capacidad de interpretar contexto, utilizar múltiples herramientas, acceder a diferentes fuentes de información y ejecutar acciones con niveles crecientes de autonomía.
El impacto de esta evolución sobre los CoE es inevitable. La misión deja de ser únicamente desarrollar automatizaciones y pasa a incluir la orquestación de un ecosistema distribuido de agentes, copilotos, desarrolladores ciudadanos e iniciativas descentralizadas de innovación.
Según Ricardo Brandão, Head of Strategy and Business Development de Practia Brasil, “Descentralização não significa ausência de controle. Pelo contrário. Quanto maior a distribuição da capacidade de desenvolvimento, maior a necessidade de mecanismos robustos de governança. O desafio consiste em criar autonomia sem abrir mão da segurança, conformidade e alinhamento estratégico.”
En este nuevo escenario, el concepto de gobernanza federada cobra relevancia. La ejecución pasa a ocurrir cerca del negocio, donde se identifican los problemas y las oportunidades. El Centro de Excelencia asume la responsabilidad por los estándares, la arquitectura, la capacitación, la observabilidad, el monitoreo y la gestión de riesgos.
Gilberto destaca: «o futuro do CoE não está em fazer mais automações. Está em criar as condições para que toda a organização automatize de forma segura, governada e escalável». A verdadeira transformação ocorre quando a capacidade de inovação deixa de ser um recurso escasso e passa a ser uma competência distribuída.
La discusión sobre Agentic AI no es una discusión tecnológica. Se trata de una discusión sobre modelo operativo, estructura organizacional, gobernanza y competitividad. El CoE del futuro no será medido por el tamaño de su equipo, sino por su capacidad para ampliar exponencialmente el potencial de toda la organización.
Practia apoya a las organizaciones en la evolución de sus Centros de Excelencia de Automatización hacia modelos modernos de Agentic AI, combinando estrategia, gobernanza, tecnología y gestión del cambio.
