Las disrupciones provocadas por la IA obligan a las organizaciones a realizar cambios audaces en su forma de operar, competir y distribuir el trabajo.

Ahora está claro que los modelos operativos centrados en los agentes pueden superar ampliamente a las formas tradicionales de trabajar, lo que hace imperativo que las empresas se reinventen como organizaciones basadas en agentes. Esto requiere adoptar nuevos sistemas operativos diseñados para la orquestación, el gobierno y la optimización continua en una empresa digital cada vez más autónoma e interconectada. 

Tendencia Nº 1

Entre los ejecutivos, tres cuartas partes predicen que la IA con agentes remodelará el lugar de trabajo de forma más profunda que lo hizo Internet, y el 82% afirma que transformará sus propios sectores en un plazo de 18 meses. La gran mayoría ya ha incorporado algunos agentes a sus operaciones, y casi nueve de cada diez afirman que aumentarán la inversión a lo largo de 2026. El impulso es ineludible. También lo es la necesidad de una profunda reinvención.

Si bien los cambios se extenderán por el liderazgo, el talento y la estrategia, el área más llamativa de transformación implica repensar la tecnología y los sistemas operativos que impulsan a la propia empresa. Cada vez está más claro que los modelos operativos y las tecnologías concebidas para flujos de trabajo humanos no pueden gestionar la escala, la autonomía y la complejidad de los entornos basados en agentes.

Las empresas reconocen ampliamente esta brecha: en un estudio, el 78 % de los ejecutivos de alto nivel coincidieron en que obtener el máximo beneficio de la IA basada en agentes requiere un nuevo modelo operativo construido en torno a las capacidades de los agentes.

Este nuevo modelo operativo de agentes requiere nuevas tecnologías que puedan coordinar, gobernar y optimizar continuamente el trabajo de agentes, robots y personas en un ecosistema digital cada vez más complejo. En 2025, una quinta parte de las empresas ya estaba tomando medidas para replantearse sus modelos operativos en torno a un núcleo de agentes. A lo largo de 2026, muchas más empresas asumirán el desafío de reinventarse.

El nuevo sistema operativo deberá abordar varios retos fundamentales, cada uno de los cuales tiene importantes repercusiones en las tecnologías que lo sustentan.

1. Redistribución masiva del trabajo entre humanos y agentes

La era de los agentes marca una redistribución radical del trabajo entre las personas y los trabajadores virtuales. Ya está ocurriendo: hoy en día, en aproximadamente un tercio de todas las profesiones, los sistemas de IA realizan más de una cuarta parte de las tareas. ⁵ Esta disrupción no solo altera lo que las personas hacen y las habilidades que necesitan, sino también cómo se visualiza, asigna y gestiona el trabajo en toda la empresa. Implicaciones tecnológicas: A medida que las personas y los trabajadores virtuales comparten más trabajo, se vuelve fundamental contar con una capa de coordinación que gestione, supervise y optimice las decisiones autónomas en tiempo real.

2. Los agentes se incorporan a los flujos de trabajo y procesos fundamentales y de alto valor

Los agentes de IA están ampliando la automatización a procesos de alto valor basados en el criterio humano, como la toma de decisiones y la gestión de riesgos, lo que genera nuevas oportunidades, pero también nuevos riesgos que exigen una supervisión y un control rigurosos. Implicaciones tecnológicas: La tecnología debe respaldar una autonomía segura: una automatización que sea auditable, explicable y resiliente, con capacidades de intervención humana. Las empresas necesitarán capacidades de supervisión integradas, como simulación, pruebas y reversión, así como un monitoreo continuo para garantizar el cumplimiento y la precisión. La confiabilidad y la garantía se vuelven tan fundamentales para el sistema operativo como la velocidad y la escala.

 3. Adaptación continua y optimización flexible en tiempo real

Dado que los agentes pueden aprender, adaptarse y auto optimizarse, el cambio se convierte en un proceso continuo, ya que los sistemas basados en agentes ajustan sus operaciones para maximizar los resultados. Esta evolución constante pone en tela de juicio las ideas tradicionales de estabilidad y control.
Implicaciones tecnológicas: Los sistemas operativos deberán ser modulares, componibles y autoadaptables, integrando nuevas herramientas, fuentes de datos y capacidades de los agentes sin interrupciones. Las empresas necesitarán entornos de simulación para probar posibles cambios y observabilidad en tiempo real para hacer un seguimiento del rendimiento, la seguridad y la alineación con los objetivos de negocio.

 4. La difuminación de las fronteras

La creación de valor se producirá cada vez más a través de redes de agentes interconectados que abarquen a proveedores, socios y clientes. Piensa en agentes de compras que negocian directamente con agentes de proveedores o en agentes de consumidores que interactúan con agentes de marcas para obtener servicios personalizados. A medida que estas interacciones se multiplican, los límites de la empresa se disuelven en un ecosistema digital más amplio.
Implicaciones tecnológicas: El sistema operativo deberá ser abierto, interoperable y seguro, permitiendo a los agentes operar a través de sistemas, proveedores y nubes. Se necesitarán protocolos compartidos, API y marcos de confianza para gestionar la identidad, los permisos y los intercambios de datos.

El camino por delante en este nuevo mundo

El sistema operativo deja de ser solo un centro de control para convertirse en un puente que conecta ecosistemas al tiempo que garantiza la seguridad y la transparencia. A medida que las capacidades de los agentes se amplíen, la pregunta para las empresas ya no será si adoptar agentes, sino cómo trabajar con ellos como colaboradores fundamentales. El éxito dependerá de la implementación de un sistema operativo que integre la automatización, la gobernanza y la orquestación en una sola capacidad adaptativa. En 2026, la necesidad se convertirá, sin duda, en la madre de la reinvención, a medida que las empresas re- imaginen no solo su tecnología, sino la lógica misma de cómo se realiza el trabajo.

 

Acciones Clave para 2026

  • Diseña tu modelo operativo. Define el flujo de trabajo entre personas, robots y agentes, así como la gobernanza y las coordinaciones necesarias.
  • Identifica las capacidades habilitadoras. Determina las tecnologías y la arquitectura que requiere tu nuevo modelo operativo.
  • Establece tu estrategia de desarrollo. Decide sí desarrollar o adquirir, e identifica socios y plataformas externos.
  • Avance hacia la implementación. Actúa con rapidez para aprovechar las ventajas de los agentes.
78%

de los ejecutivos C-suite están de acuerdo en que obtener el máximo beneficio de la IA agéntica requiere un nuevo modelo operativo.

 Agentic AI’s Strategic Ascent, 2025. 

«Las empresas ganadoras abandonarán los modelos operativos actuales para adoptar otros diseñados en torno a capacidades de toma de decisiones autónomas».

En Practia creemos en una evolución clara hacia modelos agénticos, donde la combinación de datos, inteligencia artificial y procesos redefine cómo las organizaciones operan y compiten aumentando las capacidades humanas.

Junto a nuestro partner UiPath, potenciamos esta visión en LATAM: integrando capacidades tecnológicas avanzadas, con agentes inteligentes que no solo ejecutan, sino que aprenden, se adaptan y colaboran con las personas. Esta alianza nos permite acompañar a las empresas desde la estrategia hasta la implementación, acelerando resultados concretos y sostenibles.

Hoy, más que nunca, contar con el partner adecuado marca la diferencia entre automatizar procesos… o transformar verdaderamente el negocio. En Practia, estamos listos para liderar ese camino junto a nuestros clientes.

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