Las amenazas cibernéticas no suelen discriminar: afectan a todas las industrias y a todos los segmentos de empresas. Esta situación se magnificó desde la pandemia, consecuencia de la aceleración en la transformación digital y el incremento exponencial del trabajo distribuido.

Sin embargo, existen algunas industrias que suelen ser foco específico de los atacantes. Por un lado las relacionadas con los servicios financieros, y por el otro, las “críticas”, entre las que se encuentra la de oil & gas.

Desde el hacktivismo que enarbola supuestas banderas ecológicas u otras consignas similares hasta cibercriminales que acceden a las últimas herramientas disponibles en la dark web, los riesgos para el sector van en constante crecimiento.

Sufrir un ataque puede ser letal para el negocio. Gartner estima que para 2025, el 60 % de las organizaciones utilizará el riesgo de ciberseguridad como determinante principal para cerrar sus acuerdos comerciales.

Digitales y seguras

La digitalización de las empresas de oil & gas está ya más que avanzada. El concepto de Digital Oil Field, por ejemplo, estimula un modelo data driven apoyado en nuevas tecnologías para optimizar procesos, incrementar la productividad, ganar eficiencias y hasta desplegar modelos de negocios adaptados a un nuevo consumidor.

Entre otras cosas, se vale de tecnologías como internet de las cosas (IoT) para sensorizar y monitorear cada activo, aún aquellos que estén en locaciones en extremo remotas o en ubicaciones offshore. ¿El objetivo? Prever cada irregularidad o cambio de estado y generar un mantenimiento proactivo.

La inteligencia artificial (IA) y las herramientas predictivas aportan su poder para minimizar los tiempos de parada no programada o para determinar los sitios con mayor probabilidad de éxito para encarar una perforación. Esto significa para la empresa un ahorro de meses de esfuerzo y millones de dólares.

Desafíos seguros en oil & gas

¿Se puede llevar a cabo esta transformación sin descuidar la seguridad de los datos? Como primera medida, es necesario un cambio de mentalidad, de forma que cada miembro de la organización tenga en claro el panorama de amenazas y el impacto potencial de cada una de ellas.

Luego, habrá que romper el modelo de silos en materia de seguridad. Las empresas de oil & gas, históricamente, fueron incorporando tecnología de diversos proveedores, cada una de ellas con su propio perfil de ciberseguridad. Hoy es imprescindible mantener un punto de control  centralizado en el marco de una arquitectura unificada.

Además, cada iniciativa de digitalización debe implementarse en paralelo con un marco de ciberseguridad sólido. Los enfoques reactivos no tienen lugar en un mundo tan dinámico como el que vivimos.

Las empresas de petróleo y gas, en resumen, se encuentran ante un doble desafío. Transformar el negocio para ser más eficientes, productivas y sostenibles, mientras satisfacen a un nuevo consumidor y, al mismo tiempo, mantener las operaciones confiables y resilientes. Paradójicamente, necesitan poner más energía a sus estrategias de ciberseguridad.

¿Cuál te parece la mejor estrategia para abordar los desafíos de ciberseguridad del sector de petróleo y gas? Para saber cómo podemos ayudarte contáctanos haciendo CLICK AQUÍ y conoce más sobre nosotros en nuestras redes LinkedIn y Twitter.