Las foodtechs y la inteligencia artificial están revolucionando la forma en la que nos alimentamos en una era donde ya la IA viene transformando cada elemento de nuestras vidas. Desde cómo estudiamos o trabajamos hasta cómo nos probamos ropa, somos escuchados en los centros de atención al cliente o realizamos nuestras compras. La alimentación tampoco escapa de esta lógica. Los algoritmos podrían jugar un rol clave, en una era en que la población mundial va en aumento y la escasez de comida podría convertirse en un problema, para garantizar que cada persona reciba los nutrientes necesarios. Descubramos más.

Foodtechs e Inteligencia artificial, una tendencia en alza

La relación entre alimentos y tecnología, bautizada foodtech, no es una tendencia estacional ni una moda pasajera. Según un estudio reciente de Unilever y Var Group, el sector se encuentra en plena expansión con un crecimiento anual del 42% que no se ha visto afectado por la pandemia. El reporte señala que tanto el número de nuevas empresas como el de inversores en el sector aumentan de manera exponencial en todo el mundo, incluyendo Latinoamérica. Uno de los grandes motivos es la creciente conciencia de los desafíos que enfrenta el sistema alimentario de cara al futuro.

En efecto, distintas iniciativas en todo el mundo ya aplican inteligencia artificial para reproducir sabores específicos a partir de nuevos ingredientes. ¿Es posible combinar distintas legumbres y obtener como resultado el gusto exacto de una pieza de carne? La tecnología está dando sus respuestas. Del mismo modo, estos modelos de análisis pueden utilizarse para evaluar el reemplazo de nutrientes y para disminuir los aditivos químicos que se agregan a los productos del mercado. Indudablemente las fórmulas secretas y las recetas indescifrables comenzarán a formar parte del pasado.

Avances, barreras y oportunidades de cara al futuro

El éxito de foodtech no se debe solo a la necesidad de suplir la escasez ni de incrementar la capacidad productiva. Hoy los consumidores están cada vez más informados, exigentes y comprometidos con causas medioambientales. En ese sentido la inteligencia artificial es también aliada a la hora de analizar fuentes de datos para detectar tendencias tempranas, segmentar preferencias por geografías o grupos de edades o atender fenómenos sociales específicos, como la disminución del consumo de carnes en distintos lugares del mundo.

De hecho, la IA es también partícipe activa en el desarrollo de carnes artificiales en laboratorios, segmento en el que también trabaja la impresión 3D. No se trata de un capricho de la modernidad, sino de un avance significativo en materia de sustentabilidad. Según diversas estimaciones la producción de carne cultivada necesita un 90% menos de agua y un 60% menos de energía que los mecanismos tradicionales. Además elimina la emisión de gases de efecto invernadero propios del proceso que predomina actualmente.

Sin embargo este terreno recién comienza a transitarse y aún choca con numerosas barreras. Desde diferencias en la textura, el color y el sabor -todas ellas con el potencial de ser resueltas por la tecnología- hasta las culturales. ¿Aceptará un consumidor de América Latina, orgulloso de su producción cárnica, un asado de tira concebido en el mundo de los bytes? La conversación recién comienza y promete ganar terreno en la agenda de los consumidores en toda la región. ¡Escribinos a nuestro perfil de Twitter para seguir el debate!

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